Cuando un familiar muere llega un señor con un maletín y lee el testamento; todo lo que tenía en propiedad el difunto pasa a sus parientes más cercanos.
Tras la EPA, el PP se siente engañado por la herencia recibida por su pariente más cercano, el PSOE. Los dos partidos mal llamados ‘mayoritarios’ juegan a pasarse la pelota en el patio del colegio llamado España. Mientras los dos niños malcriados juegan con su juguete particular las cifras demuestras su inmadurez económica.
Son ya más de 5 millones de personas que esperan una solución y solo encuentran discusiones vacías y estúpidas de los ‘dos guapos de la clase’. Prácticamente un 25% de la población está en el paro, familias enteras ven por sus televisiones a políticos y reyes despilfarrar el dinero que les exprimen.
Los jóvenes se sienten engañados; estudiantes que desperdician su formación en campos de trabajo, mientras, los empresarios se aprovechan de su situación y abusan de su incipiente deseo de volar fuera del nido paterno.
El gobierno, amigo de la banca y las finanzas, juguetea con la salud de esos parados a los que engañaron hace unos años. Echas una vista a esas personas que tienen que poner solución a un problema creado por unos pocos y no te ofrecen ninguna garantía; te ponen boca abajo para sacar hasta tu última moneda y así seguir disfrutando de sus puestos heredados.
No nos engañemos, la herencia viciada solo llega a unos pocos que no tienen ni voz ni voto en este país. Viejos gobernantes ostentan el poder en la actualidad con nuevas máscaras, todos aquéllos que no estén dentro de su ámbito están fuera de lugar.
Desde las instituciones públicas se insta a seguir adelante para poder pagar los errores de unos pocos, ¿democracia? Yo lo llamaría Oligarquía, es decir, “Forma de gobierno en la cual el poder supremo es ejercido por un reducido grupo de personas que pertenecen a una misma clase social”. ¿Os suena?

