sábado, 12 de noviembre de 2011

Binomio

Querido Miguel:

Me alegro mucho de lo bien que te estás integrando en España. Me gustó mucho que eligieras un barrio obrero para establecerte, es en esas zonas donde, de verdad, se puede entender el verdadero carácter de un pueblo. Los grandes barrios de ‘gente de bien’ suelen ser fríos. Para estas personas el vecino es alguien de quién desconfiar y con el que se debe competir; No existe la solidaridad entre ‘iguales’.

Por aquí, las cosas siguen igual, no hay muchas novedades. La tienda de la esquina ha desaparecido, ¿te acuerdas del señor Wilson?  El pobre no ha podido aguantar más y ha cerrado sus ultramarinos. Fui a visitarle el día que estaba recogiendo las cosas, ya sabes que son demasiados años comprándole, y me dijo que la situación era insostenible; no puede luchar contra las grandes superficies y ya estaba harto de rateros y demás.

Me ofreció una botellita de Oporto como regalo de despedida, no sé que voy a hacer sin el señor Wilson.  A las pocos días de la desaparición de su tienda, aparecieron varios ‘chinos’, o eso creo, haciendo reformas. No tardaron en abrir otra tienda de comestibles, sin embargo, el trato familiar había desaparecido. Además, no me fían nada, y no puedo mandar al vecino porque es menor de edad, ¡estoy jodido! No quiero amárgate con mis penas, eso sí, no olvides acompañar tus cartas con una botellita. 

No veas, como me decepcioné el lunes ,7 de noviembre, con el debate entre los dos, supuestos, candidatos al gobierno español. Convencí a tus padres y a tu tía para que vieran el debate, y, cuál fue mi sorpresa al ver que no se sorprendían de lo que estaba ocurriendo. ¿Tan acostumbrados estamos a que unos pocos gobiernen nuestras vidas? Les intenté explicar la situación política de España, su sistema y un poco de su historia antes de que comenzara el debate. Sin embargo, les parece bien que solo televisen a esos dos sujetos.

Es muy triste ver las democracias al uso que se inventan los políticos actuales. Hombres que se aprovechan de su situación de privilegio para acceder a un cargo público, ¡no son democráticos! Pero, lo peor de todo es el sentimiento de la población española. ¿Por qué admiten una estafa tan evidente? 

Al ver el, supuesto, debate me estaban dando arcadas, y no era por el vino que había injerido. En unas horas pude ver la ‘traición’ a la que son sometidos los ciudadanos españoles. Para empezar, colocaron a un periodista en la mesa: si fuera un profesional de verdad no asistiría a esa pantomima. Su labor, la de mero administrador de los tiempos, todos los temas estaban pactados de antemano y no pudo preguntar nada, no vaya a ser que molestara a algunas de sus ‘excelencias’. Que poca vergüenza por parte de las cadenas de televisión, ellas son la que tiene la libertad de emitir, o no, esa programación, y lo hacen a pesar de que se les censura. Pero claro, que van a hacer si el control de las mismas llega desde las corporaciones que controlan a los debatientes.

Estos dos personajes ofrecieron al ‘rebaño desconcertado’  un mitin compartido; ni siquiera se molestaron en disimular un poco. Como si se tratara de un sacerdote que da el sermón a un público impasible, los dos candidatos organizaron sus intervenciones con premeditación y alevosía. 

El candidato que tiene ausencia de cabello y viste como un cuervo desgarbado no puede engañar a nadie. Cara a la galería puso una actitud agresiva, preguntó con ansiosa reiteración por asuntos que, en el fondo, no le interesan nada. Sin embargo, su verdadera intención era la de esconder su falta de ideales y soluciones, lo que vulgarmente se llama ‘pasarle el muerto al otro. 

El otro pseudopolítico es, prácticamente, incatalogable. Con un deje al hablar que resulta, un tanto, empalagoso en exceso,  realiza una aportación nula a la vida política; un mono con un traje de chaqueta haría la misma función. 

Durante años, un pequeño personaje con humor irritable gobernó los designios de la tierra de los conejos: Fueron ocho largos años para unos y cortos para otros. Con la prepotencia del que se sabe vencedor decretó el abandono de la política para su persona, “no es bueno que un presidente esté más de dos legislaturas” fueron sus palabras.

No obstante, el padre putativo vio suspender al hijo favorito, y decidió guiarle por el sendero de losas azules. Como si del hombre de hojalata se tratara, guiaría al pequeño Mariano hasta la Moncloa para que pudiera volver a casa, además, si se portaba bien, Oz (los mercados) le daría un corazón, que falta le hace, a ese padre obstinado con su pequeño.

¿Que se espera de estos individuos?  Realmente cualquier ciudadano con dos dedos de frente no se ‘atrevería’ a votarles. Es como si una oveja pidiera al lobo que la ayudara a cruzar el río. Todo el mundo los ve y los entiende, la población es consciente de que está siendo engañada y no hace nada para solucionarlo. Como diría mi padre, que en paz descanse, tenemos lo que nos merecemos.

No quiero llenar toda la carta de quejas contra la situación política de mi querida España. Seguro que te lo vas a pasar genial allá donde vayas, a pesar de todos los ‘padeceres’, el pueblo siempre tiene una sonrisa en su cara.

PD: Los abanicos han creado un conflicto en el barrio, manda dos o tres más.

PDD: No te olvides de tu tío, un vinito no estaría mal.

PDD: Nosotros también te echamos de menos,¡pásatelo bien!