viernes, 8 de mayo de 2020

¡Pan y Toros!


Allá por el año 1793 circulaba entre la ciudadanía española la expresión ¡Pan y Toros!, una descripción gráfica de la situación del país durante un período de tiempo con más sombras que luces. El día que León de Arroyal y Alcázar puso sobre el papel estas líneas, en la conocida Oración apologética en defensa del estado floreciente de España, admitía las críticas vertidas por Montesquieu y Voltaire contra un país vecino cada vez más rancio.

Más de dos siglos después parece que la historia no ha cambiado mucho. La crisis provocada por este misterioso Coronavirus ha traído consigo un comportamiento del estamento político y social carente de cordura. Han sido más lo que se han dedicado a embestir que aquellos que han decidido sentarse a reflexionar.

martes, 15 de mayo de 2012

Me caso con mi primo

Es una tradición decimonónica que las familias de la realeza se casen entre ellas para mantener la estirpe y la riqueza bajo el brazo de una misma rama. Una práctica endogámica que traía consigo, digamos, ciertos problemas de salud.
Estas familias eran objeto de burla desde las esferas más bajas: Se creía que debido a que se casaban entre miembros de la misma familia se volvían tontos. Incluso la Iglesia estableció un límite para la endogamia palaciega -el límite eran familiares de tercera generación-.
La endogamia es una práctica que comenzó en la realeza y que se ha ido extendiendo al resto de la población. En la actualidad, casi todos los órganos institucionales siguen esta práctica y eligen a sus miembros por medio del proceso monotáctil, es decir, un dedo se erige desde las alturas y cae como la espada de Damocles sobre la cabeza, en esta ocasión de forma positiva, del elegido.
Como ocurría en tiempos de la realeza, la endogamia institucional no trae consigo nada positivo: Personas incompetentes, con su ego sobrecargado, se sitúan en puestos de responsabilidad ciudadana. Es una situación preocupante cuando hablamos de políticos o burócratas con ‘cierta’ importancia, pero es aún más alarmante cuando de lo que se trata es de la educación.
La incompetencia de la endogamia se muestra en las clases ‘magistrales’ que muchos de estos ‘primos’ ofrecen al alumnado. El ser más joven y querer aprender no trae consigo la estupidez, sabemos de dónde vienen y por qué están ahí. Algunos hablan y hablan sin decir nada (por lo menos se molestan en simular una lección), otros, por el contrario, ni se molestan en representar el papel de profesor; llegan, se ríen un poco y se van tranquilamente. ¿Cuál es el truco para evitar las quejas? Realizar un aprobado casi general y no exigir nada en clase.
La endogamia en la enseñanza trae consigo la indignación de los alumnos, sin embargo no todos se dan cuenta de esta situación; muchos de los que andan por las aulas sólo quieren el título para sus intereses o para presumir de algo que creen que son.
 La que realmente se juega algo con esta situación es la institución universitaria: El prestigio de las facultades, copadas por estos ‘primos’ tontos de los originales, cae en picado gracias a la endogamia de sus ‘trabajadores’ (sí, aunque muchos de ellos no quieran admitirlo son trabajadores y tienen que hacer su labor).
 ¿Qué valores inculcan a sus alumnos? ¿Qué les dicen? ¿Qué transmiten?
Transmiten la situación en la que nos encontramos actualmente, ‘primos’ que se sitúan en lo más alto de la ‘pirámide social’ sólo por pertenecer a una familia o a un ámbito determinado. ¿Qué hacemos con ellos?
Tenemos que aguantarlos hasta que decidan irse o hasta que la genética les permita sentir vergüenza y vean que están haciendo el ridículo, que perjudican a una sociedad que los soporta por ser quienes son. Mientras que florece la margarita que se aloja en sus posaderas, los demás intentamos sobrevivir en una sociedad que no nos permite crecer, pues por nuestras venas no corre sangre viciada por la endogamia.


viernes, 27 de abril de 2012

Herencia viciada

Cuando un familiar muere llega un señor con un maletín y lee el testamento; todo lo que tenía en propiedad el difunto pasa a sus parientes más cercanos. 

Tras la EPA, el PP se siente engañado por la herencia recibida por su pariente más cercano, el PSOE. Los dos partidos mal llamados ‘mayoritarios’ juegan a pasarse la pelota en el patio del colegio llamado España.  Mientras los dos niños malcriados juegan con su juguete particular las cifras demuestras su inmadurez económica.

Son ya más de 5 millones de personas que esperan una solución y solo encuentran discusiones vacías y estúpidas de los ‘dos guapos de la clase’. Prácticamente un 25% de la población está en el paro, familias enteras ven por sus televisiones a políticos y reyes despilfarrar el dinero que les exprimen.

Los jóvenes se sienten engañados; estudiantes que desperdician su formación en campos de trabajo, mientras, los empresarios se aprovechan de su situación y abusan de su incipiente deseo de volar fuera del nido paterno. 

El gobierno, amigo de la banca y las finanzas, juguetea con la salud de esos parados a los que engañaron hace unos años. Echas una vista a esas personas que tienen que poner solución a un problema creado por unos pocos y no te ofrecen ninguna garantía; te ponen boca abajo para sacar hasta tu última moneda  y así seguir disfrutando de sus puestos heredados.

No nos engañemos, la herencia viciada solo llega a unos pocos que no tienen ni voz ni voto en este país. Viejos gobernantes ostentan el poder en la actualidad con nuevas máscaras, todos aquéllos que no estén dentro de su ámbito están fuera de lugar. 

Desde las instituciones públicas se insta a seguir adelante para poder pagar los errores de unos pocos, ¿democracia? Yo lo llamaría Oligarquía, es decir, “Forma de gobierno en la cual el poder supremo es ejercido por un reducido grupo de personas que pertenecen a una misma clase social”. ¿Os suena?

sábado, 14 de abril de 2012

Efemérides sin cadera….

Un día como hoy nuestros abuelos decidieron pegar una patada al monarca Alfonso XIII; otro bórbon (sí, escribo el apellido con minúscula porque no se merecen la mayúscula) incompetente que no quiso ver las necesidades de un pueblo famélico, enfermo y ahogado por las decisiones tomadas por un señorito y sus secuaces.

81 años después, y tras sufrir la opresión de otro señorito con bigote, España se encuentra en la misma situación; un borbón incompetente se ‘lisia’ mientras se va a cazar y sus secuaces borran de un plumazo los últimos 50 años de derechos sociales.

Solo hay una divergencia, en estos 80 años de diferencia la ciudadanía se ha idiotizado y aletargado con un capitalismo imperante y destructivo que los atrae como la luz a las polillas; prefiero tener que trabajar 12 horas al día sin opción de enfermar a no poder comprarme el último Iphone.

El opio del pueblo espera para ser quemado como antaño se hizo con la religión. Muchos historiadores y ‘personajes’ cargaron contra las personas que con fiereza y odio asaltaban las viajes tradiciones y las deshacían entre el fuego purificador; no saben que esta reacción estaba aprehendida de antiguas prácticas.

Tradicionalmente todo aquello que resultaba herético era purificado con el fuego, ¿que esperaban que hicieran con las creencias que empezaba a verse como algo antiguo y dañino? Desde entonces se ha escrito mucho y muy bien: Plumas azules con boinas rojas han volcado todo su afán desprestigiador contra una etapa de la historia que les revela como manipuladores y fanáticos.

Como nuestros abuelos hicieron en su tiempo, deberíamos de levantarnos contra el opio que embota nuestros sentidos y que nos ata a un sistema  creado por los descendientes de los secuaces de dirigentes incompetentes. Cuando el fuego purifique el sistema creado por unos pocos, las sombras se convertirán en realidad y las voces dejarán de retumbar en las paredes de las cuevas…..

sábado, 17 de marzo de 2012

La generación de Mierda

La generación de mierda o la mierda de generación. No es nuestra culpa el haber llegado tarde a la fiesta del verde. No hemos vivido los maravillosos años 80, no sabemos lo que es la movida, ni el mundial, ni siquiera la transición. 

La mayoría de nosotros nació en medio de la liberación sexual de esa época dorada: Frutos de relaciones estables o esporádicas; la liberación sexual de la mujer no iba de la mano de los métodos anticonceptivos. 
Las noches eran nubes que flotaban rápidas entre el amor y las drogas, el sol era el enemigo de esta generación, sin embargo, los años pasaban y no todos estaban dispuestos a dejarse su futuro en las calles.

Mientras nosotros jugábamos con los Gijoe, Barbies, barriguitas y veíamos Oliver y Benji, Barrio Sésamo o Goku, vosotros estabais sembrando en el desierto que había dejado Franco. Unos se beneficiaban de la nueva coyuntura y se enriquecían rápidamente con la especulación inmobiliaria; ni PSOE ni PP quisieron poner freno a esta vorágine consumista y neoliberal.

Ganabais dinero sin preocuparos de las generaciones venidera, solo queríais que estudiáramos para labrarnos un futuro mejor que el que tuvisteis. Muchos de vosotros ascendisteis hasta el funcionariado del Estado español, consiguiendo una seguridad inaudita en los tiempos que corren ahora, y ganando dinero con un trabajo cómodo y desregularizado.

Mientras tanto, nosotros sufríamos cambios en la educación; grandes ideas de gente que estudió en su casa, o de hijos que nunca tuvieron que ganarse una nota por sí solos. Nos formábamos y formábamos pero todavía no era el momento de acceder al ‘negocio español’; éramos demasiado jóvenes para hacerlo con garantías, los que se la jugaron  se metieron en grandes pompas de jabón que flotaban por encima de multiples agujas, solo era cuestión de tiempo que una de ellas pinchara toda su esperanza y su futuro.

Somos una serpiente obsesionada con inocular veneno en su propia cola; queremos entrar en el negocio de nuestros padres para vivir del dinero envenenado pero no podemos, no nacimos en la época adecuada. Somos unos incompetentes sin experiencia en nada y demasiado formados para ser engañados.

No obstante no toda “mi generación” es igual de estúpida, no todos se han visto avocados al precipicio. Cuando todos andábamos descalzos en un campo sembrado de rosas rojas llenas de espinas traicioneras, ellos llevaban botas de seguridad, y ahora que solo estamos a un paso de caer al vacío y somos atacados por gaviotas vestidas de militares, ellos tienen un casco y un paracaídas para que no les pase nada.

Son aquellas personas, generalmente suelen ser las más estúpidas, que no conocen la palabra necesidad, tristeza o miseria. Viven de lo ganado por sus padres y ahora gastan su dinero y aprovechan el tiempo que ellos no pudieron disfrutar.  Sus progenitores los miran con vergüenza, pero a la vez con lástima y piensan:

- Tengo que colocar a mi hijo donde sea.

Sin embargo, ya es tarde para eso, demasiada permisividad y dinero gastado en caprichos han convertido a su descendencia en hijo de otro, el capitalismo lo acogió bajo su manto y ahora solo están interesados en comprarse un coche, la nueva tele, ropa de moda y sobre todo tener dinero para poder disfrutar de su tiempo de ocio nocturno, sin descuidar su cuidado físico, claro está.

Con una parte de esta generación de mierda sin preocupaciones de ninguna clase (que cabeza la mía, si hay preocupaciones, tengo que pagar el gimnasio e ir de viaje a ver mundo) y otra que no puede respirar sin que un nuevo impuesto o la subida de uno, ya de por sí car,o lo ahogue aún más, la respuesta está siendo casi nula.

Nos retrotraemos en el tiempo en materia fiscal, en derechos de los trabajadores, y de aquí a nada, en la alimentación básica; las imágenes de obreros  hacinados en pequeños pisos y en fantásticas chabolas no están muy distantes. El futuro es cada vez más negro para una generación que no se denomina NINI, X, ni de ninguna forma; somos la generación de mierda, la generación que nos vamos a comer toda la mierda de todos aquellos que disfrutaron de la vida antes que nosotros…..  

sábado, 17 de diciembre de 2011

Días de Adviento

Son fechas alegres para la mayoría de gente, pero para mí no. Me ha costado mucho volver a escribirte, la verdad, ha sido un golpe muy duro la noticia que llegó desde casa hace unos días. Eras la única persona que me comprendía en el mundo y, ahora, ya no estás ahí. Al pasar frente a una librería decidí comprar este diario, ya no puedo mandarte las cartas que tanto te gustaba recibir, sin embargo, no quiero perder la costumbre de contarte todo mi viaje.

Siento mucho no haber estado junto a ti, en los últimos días de tu vida, pero sé que te hubiera gustado que mi viaje no tocara a su fin, que siguiera disfrutando del país que tuviste que abandonar y al que nunca quisiste regresar; la familia era tu mayor gozo y debilidad. Tantas cosas hemos pasado juntos, tantas conversaciones en la habitación que compartíamos y no sé qué decirte.

A partir de ahora escribiré mis pensamientos en este cuaderno, sabiendo que tú los estarás leyendo desde donde te encuentres. Solo espero que allí tengan vino. 

En estas fechas tan señaladas España se convierte en una amalgama de color, luces y peculiaridades. Es muy bonito ir por las calles de cualquier ciudad y poder observar a la gente paseando a través de las luces de colores, los villancicos y las castañeras; una estampa que lleva en España desde tiempos inmemoriales. 

Este año hay una diferencia muy notoria con respecto a otros; no hay dinero y la gente no consume. La navidad es  una fiesta que hay que mirarla con una larga perspectiva, se la ha llamado de diversas maneras y ninguna de ellas ha durado lo suficiente como para calar en la sociedad y perdurar. En los comienzos se celebrara como el solsticio de invierno, sin embargo, la madre que todo lo acoge, la iglesia, siguiendo la doctrina de atrapar en su seno a todo aquel que estuviera descarriado, decidió establecer la navidad en estas mismas fechas.

Es una constante en las religiones mayoritarias, para que la población se adapte y llegue a instaurar sus creencias, no hay nada mejor que poner una festividad tuya encima de una de las suyas. Si antes se adoraba a la piedra verde tal día y en tal sitio, ahora esa piedra es una virgen que, casualidades de la vida, realizó un milagro el mismo día que la piedra verde. 

La iglesia creía tener la patente de la navidad, sin embargo, una nueva creencia llegó a los pueblos del occidente conocido. Metales y papeles, con efigies de lo más variadas, empezaron a sustituir la navidad por una época donde la tradición y la familia seguían importando, sin embargo, para que la felicidad llegar a sus casas tenían que tener el mejor vino, la mejor comida y los mejores regalos.

Las ciudades pasaron de ser centros comunales de la sociedad, a centros consumistas. Todo el entramado estructural de la urbe giraba en torno a la compra-venta de productos de escasa necesidad; todo ellos son prescindibles para la vida cotidiana. 

En Madrid está ocurriendo lo que en otras capitales del mundo capitalista, con un gesto neocon, sin precedentes en España, la dama de hierro del grupo conservador ha decidido que los comercios de la capital no tendrán restricción de horarios. Acaba de disparar a la línea de flotación del pequeño y mediano comercio.

Con este gesto ha dado carta libre a las grandes multinacionales para que creen miles de puestos de trabajo basura, a cambio, los comercios que no tienen ese poder adquisitivo verán mermados sus ingresos y tendrán que adaptarse o morir, es decir, morirán sin remedio.  Pero, ¿qué se esperaba de una facción neoconservadora y, por lo tanto, neoliberal?, acaso pretenden ayudar a los ‘pecheros’. Donde se ha visto que la clase nobiliaria, y la realeza, no expriman a las clases bajas en tiempos de crisis, no son nada más que números y estadísticas prescindibles; lo importante es la supervivencia de los adinerados, bienaventuradas las clases altas, porque de ellas será el reino del dinero.

Pero la navidad ha vuelto a cambiar, ahora el dinero no está fluyendo como debería; los grandes especuladores se equivocaron.  La hora del adviento monetario llega y ni las grandes superficies, con sus ofertas desorbitadas, son capaces de atraer al gran público a sus fauces; Las ovejitas no tienen que comer y prefieren un poco de hierba a un Ipad 2. El gordo de la Coca Cola este año no traerá ni su bebida favorita, es demasiado cara para las ovejitas que prefieren beber freeway.

Si la navidad ya no es una tradición pagana, una fiesta cristiana y una vorágine consumista, ¿En qué se ha convertido? Todavía está en la fase de asentamiento, sin embargo, ya se puede ir vislumbrando en que se convertirá la navidad en los próximos años: Una fecha en la que la gente podrá decir “aguanté un año más”, una fecha para compartir ideales de supervivencia urbana. 

Mientras, en las alturas del país, un señor aprovechaba estas fechas para sacar a la gente su lado más solidario, así, su familia podría disfrutar de unas navidades de lujo. ¿Cuánto tiempo más dejaremos que los sinvergüenzas controlen las finanzas? Mientras que intentamos solucionar este asunto, ¡Feliz Navidad!

sábado, 12 de noviembre de 2011

Binomio

Querido Miguel:

Me alegro mucho de lo bien que te estás integrando en España. Me gustó mucho que eligieras un barrio obrero para establecerte, es en esas zonas donde, de verdad, se puede entender el verdadero carácter de un pueblo. Los grandes barrios de ‘gente de bien’ suelen ser fríos. Para estas personas el vecino es alguien de quién desconfiar y con el que se debe competir; No existe la solidaridad entre ‘iguales’.

Por aquí, las cosas siguen igual, no hay muchas novedades. La tienda de la esquina ha desaparecido, ¿te acuerdas del señor Wilson?  El pobre no ha podido aguantar más y ha cerrado sus ultramarinos. Fui a visitarle el día que estaba recogiendo las cosas, ya sabes que son demasiados años comprándole, y me dijo que la situación era insostenible; no puede luchar contra las grandes superficies y ya estaba harto de rateros y demás.

Me ofreció una botellita de Oporto como regalo de despedida, no sé que voy a hacer sin el señor Wilson.  A las pocos días de la desaparición de su tienda, aparecieron varios ‘chinos’, o eso creo, haciendo reformas. No tardaron en abrir otra tienda de comestibles, sin embargo, el trato familiar había desaparecido. Además, no me fían nada, y no puedo mandar al vecino porque es menor de edad, ¡estoy jodido! No quiero amárgate con mis penas, eso sí, no olvides acompañar tus cartas con una botellita. 

No veas, como me decepcioné el lunes ,7 de noviembre, con el debate entre los dos, supuestos, candidatos al gobierno español. Convencí a tus padres y a tu tía para que vieran el debate, y, cuál fue mi sorpresa al ver que no se sorprendían de lo que estaba ocurriendo. ¿Tan acostumbrados estamos a que unos pocos gobiernen nuestras vidas? Les intenté explicar la situación política de España, su sistema y un poco de su historia antes de que comenzara el debate. Sin embargo, les parece bien que solo televisen a esos dos sujetos.

Es muy triste ver las democracias al uso que se inventan los políticos actuales. Hombres que se aprovechan de su situación de privilegio para acceder a un cargo público, ¡no son democráticos! Pero, lo peor de todo es el sentimiento de la población española. ¿Por qué admiten una estafa tan evidente? 

Al ver el, supuesto, debate me estaban dando arcadas, y no era por el vino que había injerido. En unas horas pude ver la ‘traición’ a la que son sometidos los ciudadanos españoles. Para empezar, colocaron a un periodista en la mesa: si fuera un profesional de verdad no asistiría a esa pantomima. Su labor, la de mero administrador de los tiempos, todos los temas estaban pactados de antemano y no pudo preguntar nada, no vaya a ser que molestara a algunas de sus ‘excelencias’. Que poca vergüenza por parte de las cadenas de televisión, ellas son la que tiene la libertad de emitir, o no, esa programación, y lo hacen a pesar de que se les censura. Pero claro, que van a hacer si el control de las mismas llega desde las corporaciones que controlan a los debatientes.

Estos dos personajes ofrecieron al ‘rebaño desconcertado’  un mitin compartido; ni siquiera se molestaron en disimular un poco. Como si se tratara de un sacerdote que da el sermón a un público impasible, los dos candidatos organizaron sus intervenciones con premeditación y alevosía. 

El candidato que tiene ausencia de cabello y viste como un cuervo desgarbado no puede engañar a nadie. Cara a la galería puso una actitud agresiva, preguntó con ansiosa reiteración por asuntos que, en el fondo, no le interesan nada. Sin embargo, su verdadera intención era la de esconder su falta de ideales y soluciones, lo que vulgarmente se llama ‘pasarle el muerto al otro. 

El otro pseudopolítico es, prácticamente, incatalogable. Con un deje al hablar que resulta, un tanto, empalagoso en exceso,  realiza una aportación nula a la vida política; un mono con un traje de chaqueta haría la misma función. 

Durante años, un pequeño personaje con humor irritable gobernó los designios de la tierra de los conejos: Fueron ocho largos años para unos y cortos para otros. Con la prepotencia del que se sabe vencedor decretó el abandono de la política para su persona, “no es bueno que un presidente esté más de dos legislaturas” fueron sus palabras.

No obstante, el padre putativo vio suspender al hijo favorito, y decidió guiarle por el sendero de losas azules. Como si del hombre de hojalata se tratara, guiaría al pequeño Mariano hasta la Moncloa para que pudiera volver a casa, además, si se portaba bien, Oz (los mercados) le daría un corazón, que falta le hace, a ese padre obstinado con su pequeño.

¿Que se espera de estos individuos?  Realmente cualquier ciudadano con dos dedos de frente no se ‘atrevería’ a votarles. Es como si una oveja pidiera al lobo que la ayudara a cruzar el río. Todo el mundo los ve y los entiende, la población es consciente de que está siendo engañada y no hace nada para solucionarlo. Como diría mi padre, que en paz descanse, tenemos lo que nos merecemos.

No quiero llenar toda la carta de quejas contra la situación política de mi querida España. Seguro que te lo vas a pasar genial allá donde vayas, a pesar de todos los ‘padeceres’, el pueblo siempre tiene una sonrisa en su cara.

PD: Los abanicos han creado un conflicto en el barrio, manda dos o tres más.

PDD: No te olvides de tu tío, un vinito no estaría mal.

PDD: Nosotros también te echamos de menos,¡pásatelo bien!